Te sentís como ese único huevo naranja entre tantos blancos
Te sentís como ese buzo que quedo olvidado en el fondo del placar
Te sentís como ese jabón de hotel que usan una vez y después al tacho tiran
Te sentís como ese boliche que paso de moda y ya nadie visita
Te sentís como ese músico que tuvo un solo hit y ya nadie escucha
Te sentís como ese juguete cuyo dueño creció y olvidó
Te sentís como esa red social que todos olvidaron
Te sentís como ese par de zapatillas que ya no te andan
Te sentís como ese personaje, de ese dibujito, que nadie quiere, ni siquiera su propio creador
Te sentís como esa computadora que se quedó atrás con la tecnología
Te sentís como esa canción que quedo en el olvido
Te sentís como esa palabra que ya nadie quiere usar
Te sentís como ese escritor que nadie lee porque no es famoso
Te sentís como ese programa que tiene poco rating
Te sentís como ese perro que nunca tuvo dueño
Te sentís como ese protagonista de esa canción deprimente
Te sentís como ese perfume que ya no usas porque le queda poco
Te sentís como esa pintura que nadie sabe apreciar
Te sentís como ese celular que ya no es moderno
Te sentís como ese juego que ya te aburrió
Te sentís como vos mismo
Y no sos el único -

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